Lo que comenzó como un video corto en redes sociales se ha transformado en el fenómeno culinario del mes. Los mazapanes de leche en polvo, conocidos tradicionalmente en Colombia como "frutitas", están viviendo un auge sin precedentes gracias a una versión simplificada que elimina la complejidad de las recetas antiguas, permitiendo que cualquier persona las prepare en casa sin necesidad de horno.
Nostalgia en un bocado: El regreso de un clásico
Las "frutitas" de mazapán han sido, por décadas, las protagonistas de las bandejas de dulces en bautizos, primeras comuniones y fiestas patronales en Antioquia y el Viejo Caldas. Sin embargo, su elaboración artesanal con almendras solía ser costosa y laboriosa. La nueva tendencia viral sustituye la base de fruto seco por leche en polvo y leche condensada, logrando una textura suave, moldeable y un sabor que evoca los dulces de la infancia.
Por qué es la receta del momento
El éxito de esta preparación radica en su accesibilidad. Con solo tres ingredientes básicos —leche en polvo, leche condensada y azúcar pulverizada— y colorantes vegetales, las familias están redescubriendo el placer de la repostería manual. Al ser una receta "no-bake" (sin horneado), se ha convertido en la actividad favorita para realizar con niños, fomentando la creatividad al moldear pequeñas fresas, bananos, zanahorias y naranjas minúsculas.
Un fenómeno en redes sociales
Bajo hashtags como #MazapanesChallenge y #DulcesColombianos, miles de usuarios han compartido sus creaciones, elevando el nivel de detalle artístico de estos dulces. Algunos creadores de contenido han integrado sabores modernos como matcha, cacao o esencia de coco, demostrando la versatilidad de la base de leche en polvo.
"Es fascinante ver cómo una receta tan humilde logra conectar a las generaciones jóvenes con sus raíces", comentan expertos en tendencias gastronómicas. "El mazapán de leche es democrático, económico y visualmente irresistible, lo que lo hace perfecto para la era digital".
Impacto en el consumo local
Este fenómeno también ha impulsado un incremento en la venta de productos lácteos deshidratados y colorantes de repostería en los supermercados de barrio, demostrando que las tendencias digitales tienen un impacto directo en la economía del hogar. Los mazapanes de leche no son solo un postre; son el símbolo de una cocina que valora lo hecho a mano y lo compartido.



