La edición de ÑAM 2026 ha cerrado sus puertas superando todas las expectativas y dejando un mensaje claro: la cocina ha dejado de ser una mera experiencia sensorial para convertirse en una herramienta política, social y cultural de primer orden. Bajo el inspirador lema "Gastronomía como motor del cambio", el evento ha reunido a chefs, antropólogos, productores y activistas para debatir el futuro del sector.
El encuentro, que ha tenido lugar durante esta última semana de marzo, ha servido de plataforma para visibilizar proyectos que utilizan el sistema alimentario para abordar retos globales como la sostenibilidad ambiental, la inclusión social y la preservación del patrimonio inmaterial de los pueblos.
La cocina como herramienta de transformación
Durante las mesas redondas y ponencias magistrales, se ha subrayado que el acto de comer es una decisión con impacto directo en el territorio. Los ponentes han coincidido en que la gastronomía actual debe ser "consciente o no será". En este sentido, ÑAM 2026 ha presentado casos de éxito donde la apertura de un restaurante o la recuperación de un cultivo ancestral han logrado revitalizar economías rurales en riesgo de despoblación.
La transformación social también ha tenido un papel protagonista a través de programas de formación culinaria para colectivos vulnerables, demostrando que los fogones son un espacio de integración y segunda oportunidades. "No solo cocinamos platos, cocinamos futuro", señalaba uno de los portavoces de la organización durante la jornada de clausura.
Cultura y Sostenibilidad
El eje cultural de ÑAM 2026 ha explorado cómo la cocina salvaguarda la identidad de las naciones en un mundo globalizado. A través de demostraciones técnicas y catas comentadas, se ha puesto en valor el papel de los pequeños productores como guardianes de la biodiversidad. El evento ha hecho especial hincapié en la reducción del desperdicio alimentario y en la implementación de economías circulares dentro de la hostelería de vanguardia.
Con una asistencia récord de profesionales y entusiastas, ÑAM 2026 se despide reafirmando su compromiso con una gastronomía ética, responsable y, sobre todo, capaz de transformar la realidad social más allá de las fronteras de la cocina.



