Con el inicio del nuevo año, el panorama gastronómico internacional está experimentando una dualidad fascinante. Las principales guías y prescriptores del sector han volcado sus recomendaciones hacia un modelo de alimentación consciente, priorizando recetas ligeras para el verano del hemisferio sur, sin dejar de lado el valor cultural de platos icónicos como el Sancocho colombiano, que se posiciona como el rey de las celebraciones de apertura de ciclo.
La apuesta por la ligereza: Nutrición y frescura
Tras los excesos de las festividades de diciembre, las tendencias de enero de 2026 se centran en la "limpieza" del organismo a través del sabor. Las guías gastronómicas están impulsando una cocina de producto mínimamente procesado, donde las frutas de temporada, las proteínas magras y los granos ancestrales toman el protagonismo.
La recomendación general de los expertos es la adopción de técnicas de cocción rápidas y limpias, como el vapor o el crudo (al estilo de los ceviches y carpaccios de vegetales), que preservan la biodisponibilidad de los nutrientes. Esta corriente no solo responde a una necesidad estética, sino a una creciente demanda de los consumidores por una gastronomía que actúe como medicina preventiva, manteniendo la energía alta durante los meses de calor.
El Sancocho Colombiano: El clásico que revitaliza el inicio de año
En contraste con la ligereza de las ensaladas y boles nutritivos, el Sancocho surge con fuerza renovada en las guías internacionales como el plato ideal para las reuniones de inicio de año. Promovido por expertos como una "sopa de sanación", el sancocho es mucho más que un caldo; es un símbolo de unidad y recuperación.
Este plato, que combina diversas carnes (pollo, res o cerdo) con tubérculos como el plátano, la yuca y la papa, ha sido destacado este 2026 por su capacidad para reconfortar y rehidratar el cuerpo tras las fiestas. Su preparación lenta y el uso de hierbas frescas como el cilantro lo convierten en un plato nutricionalmente denso y emocionalmente satisfactorio, ideal para los encuentros familiares que marcan los primeros días de enero.
Sostenibilidad y origen: El denominador común
Tanto en las recetas ligeras como en el tradicional sancocho, las guías de 2026 coinciden en un punto innegociable: el origen del ingrediente. La nueva realidad gastronómica premia la trazabilidad. Ya sea una ensalada de quinua con hortalizas de km 0 o un sancocho con gallina de granja orgánica, la calidad del insumo es lo que define hoy la excelencia.
Este mes de enero invita a los comensales a disfrutar de lo mejor de ambos mundos: la disciplina de una dieta nutritiva que prepara el cuerpo para el año y la indulgencia de un clásico revitalizado que alimenta el alma y celebra la herencia cultural iberoamericana.


