La Casa Bolívar, epicentro de la historia y la cultura en Cartagena, abre sus puertas hoy para recibir una experiencia sensorial única. Bajo el liderazgo de la @chefclaudiaealo y el Museo Itinerante de Cocinas Ancestrales, este miércoles se celebra un encuentro que busca salvaguardar las técnicas, ingredientes y relatos que han definido la identidad culinaria del territorio. El evento se presenta como un diálogo necesario entre el pasado y el presente, donde el fogón se convierte en el lenguaje de resistencia y herencia cultural.
Un viaje a través del fogón
La jornada está diseñada como una inmersión profunda en la cocina de origen. Los asistentes podrán interactuar con el Museo Itinerante, una iniciativa que recorre el país documentando y exhibiendo los utensilios y procesos tradicionales —como el uso de la piedra de moler, el pilón y las ollas de barro— que aún persisten en las comunidades rurales del Caribe. La Chef Claudia Ealo, reconocida por su labor de investigación y promoción de la cocina colombiana, guiará a los presentes a través de preparaciones que resaltan ingredientes autóctonos como el achiote, el coco, los tubérculos ancestrales y la pesca artesanal.
El patrimonio como experiencia
Más que una degustación, el encuentro en Casa Bolívar es un espacio de pedagogía gastronómica. Durante el evento, se llevarán a cabo charlas sobre la importancia de la trazabilidad de los ingredientes y la dignificación de los saberes de las portadoras de tradición. "Cocinar es un acto de memoria. Hoy en Cartagena no solo servimos comida, estamos contando la historia de nuestras abuelas y protegiendo el futuro de nuestra biodiversidad", afirma la organización.
Impacto en el turismo cultural
Este encuentro posiciona a Cartagena de Indias como un destino de Turismo Gastronómico Consciente este mayo de 2026. Al integrar la academia, la historia y la alta cocina en el Centro Histórico, se fomenta un modelo de hospitalidad que valora el patrimonio inmaterial por encima de la estandarización comercial. Casa Bolívar se consolida así como un faro de cultura donde el sabor ancestral se reconoce como una de las riquezas más potentes de la región.



